
(Fotografía aportada por la familia)
Camilo Caíñas Mosquera y su esposa
Serafina López, tuvieron una familia de 9 hijos, de los cuales siete fueron
varones y en los años previos a la instauración de las II República Española, quizás
ya desde la primera década del siglo XX se encontraban domiciliados en Gijón,
en el Barrio de La Calzada, en concreto en el nº 15 de las calle del Perú. Allí
fallece uno de sus hijos mayores Eleuterio (1901-1926), a la edad de 25 años. El
cabeza de familia perteneció al Cuerpo de Carabineros, cuerpo que tenía
encomendada la vigilancia de costas y fronteras, y funciones de policía en
materia de fraude fiscal y contrabando. Las referencias biográficas de sus vástagos
y sus lugares de nacimiento -de los que tenemos conocimiento- nos permiten pensar
en los distintos lugares de destino profesional en la zona costera central y
occidental de Asturias. Debió de tener fuertes convicciones republicanas que
inculcó a los hijos que conocieron la España republicana: Dolores; Ramón (Luanco–Gozón, 1896 / Peñaflor-Grado,
1938); Manuel (1903); José (El Espín / Coaña), Camilo (El Espín / Coaña, 1908 –
Avilés 1937); Francisco (Gijón, 1910 – Ponteareas-Lugo 1938); Carmen (1912-2008);
y Luis.
Luis Caíñas López – el más joven- nació según declaró, en Gijón, el 5 de febrero de 1918,
extremos que no tenemos acreditados fehacientemente por asiento registral. En
el momento del golpe de los militares en julio de 1936 había cumplido 18 años,
y estaba preparándose para ingresar como zapador en el Ejército (había un
batallón de esta especialidad en Gijón), aunque en un momento propicio de
ampliación del Cuerpo –mayoritariamente fiel a la República- solicitó y obtuvo
plaza como carabinero –como su padre- siendo destinado a la Comandancia de
Gijón con fecha 21 de setiembre de 1936. Posteriormente lo encontramos adscrito
a la Comandancia de Carabineros de Santander.
Políticamente estaba alineado con los
ideales anarcosindicalistas, con potente organización en Gijón, siendo
militante de la CNT, como tres de sus hermanos, que morirían también como consecuencia
de la guerra o la represión del bando vencedor:
Ramón perteneció al Sindicato Marítimo de las CNT (en 1934)
y posteriormente ingresó en el Ayuntamiento de Gijón en concreto como peón del
Servicio de Aguas, y en esta actividad se hallaba encuadrado en el Sindicato de
trabajadores municipales de dicha confederación sindical anarquista, en el que
sería presidente; fue detenido por su intensa actividad política y trasladado a Grado, permaneciendo en el chalet
de Patallo hasta que “lo llevaron en un camión y lo asesinaron”, contaba
entonces con 42 años y dejó tres hijos; su cuerpo sigue en alguna fosa de la
zona, donde su hija –aún hoy- no deja de buscar. Camilo residía en Jove (Gijón) -fue trabajador como su otro hermano
Manuel- de la fábrica de sombreros ubicada en el barrio de La Calzada, donde
tuvo actividad sindical; movilizado durante la guerra estuvo adscrito al
Batallón nº 263, cayó herido en combate, posiblemente en el entorno de Oviedo
(dicha unidad tuvo sede en Llanera) falleciendo en el Hospital Militar de
Avilés el 12 de julio de 1937, siendo enterrado en el cementerio de la Carriona,
de dicha villa; estaba casado. Francisco,
se alistó en los primeros días de la guerra, como miliciano en el Batallón de
Carros de Asalto de Asturias, resultando herido el día 22 de julio de 1936 en
ataque al cuartel del Simancas e
ingresado en el hospital de Revillagigedo de Gijón, por herida de fuego en la
cara anterior del muslo derecho y dado de alta el 26 del mismo mes, según
notifica el delegado general de la Columna de la C.N.T. Sección Carros de
Asalto de Gijón; sería más tarde asesinado en Ponteareas (Lugo); también estaba
casado.
De Luis Caíñas desconocemos el recorrido durante la
guerra en el norte, ni siquiera si salió como tantos combatientes a la caída de
Asturias y a donde arribó en la España aún republicana, pero sí sabemos que
continuó su lucha en un batallón de carabineros, que tanta importancia tuvieron
durante la guerra –en todo momento. En enero de 1938 se encontraba encuadrado en
el Batallón de Carabineros nº 40, lo que deducimos del listado de haberes del
mismo que se conserva (con 454,44 pesetas de haber).

Ningún dato exacto poseemos tampoco de su retirada
hacia Francia, ni siquiera de su internamiento, más que probable, en alguno de
los campos de internamiento de Francia, donde se formaron las Compañías de
Trabajadores Extranjeros (CTE). Siguiendo el registro de Cartas del Exilio a
partir del dato inicial de la Lista Oficial de prisioneros publicada por el
ejército alemán de ocupación en 1940 (https://gallica.bnf.fr), sabemos que
formó parte de la CTE nº 32 y en buen parte su recorrido en el entorno de la Línea
Maginot, que se inicia en Chatre, en el departamento de Indre (Centro) y continúa
por Sarre-Union, departamento del Bajo Rin (Alsacia) –octubre de 1939-; y Forbach,
departamento de Mosela.
De la citada CTE nº 32 formaron parte algunos
deportados que alcanzarían notoriedad, lo que nos permite tener otras dos
fuentes, con detalles y recorrido de la misma. Nos referimos por un lado a
Antonio García Alonso, uno de los “dos fotógrafos” de Mauthausen, reivindicado
en el libro de David Niñéate Pike (“Dos
fotógrafos en Mauthausen, Antonio García y Francesc Bois”) y por otro lado
a Mariano Constante, coautor con Manuel Arzola del libro “Triangulo Azul, los republicanos españoles en Mauthausen”.
Del testimonio de Mariano Constante, en el segundo de
los libros citados, obtenemos una referencia detallada del itinerario a partir
del momento en que este aragonés, teniente del Ejército republicano partiendo
del campo de Septfonds acaba en la citada 32ª CTE en Sarre-Union, donde la CTE
ya se encontraba (“El primero de
noviembre, apiñados en vagones de carga como si fuéramos animales y tras un
largo recorrido a través de toda Francia, nos apeamos en la estación de
Sarre-Union..., al día siguiente me hallé en un grupo de 75 en un establo. El
mando francés había conseguido dispersar los 400 rebeldes de Septfonds en seis
compañías compuestas en su mayor parte por voluntarios que habían partido de Le
Barcarès y Argelès ya desde el mes de abril”). El itinerario continuó por
Sarreguemines (“Dos días después de
nuestra llegada, salimos de nuestros campamentos para ir a cavar trincheras en
las márgenes del rio Sarre, cerca de Sarreguemines”)
Combinando las fuentes citadas sabemos que continuaron
por Sarre-Louis (en la actual Alemania) y de ahí a las riberas del Mosa; a ello
parece referirse Constante cuando señala: “En
los primeros días de mayo de 1940 fuimos embarcados rumbo a Bélgica” tras
un invierno el del 1939/1940 que “fue muy crudo”. El largo repliegue desde la
frontera belga fue por los departamentos de Aisne y les Ardennes, continuando
hacia el este (“Aun cuando nuestro
teniente nos hubiese prometido que nos replegaríamos hacia el sur lo cierto es
que nos encaminamos hacia el este…”), hacia Conwy, Montmédy y Verdun (“Al llegar cerca de Verdun tuvimos una
agarrada con un suboficial al pasar cerca de un puesto de mando del ejército
francés…Tal episodio se produjo a media tarde, en el momento en que los cazas
alemanes ametrallaban todo el sector…”)
De allí se encaminaron hacia Bar-le-Duc (“Al acercarnos a Bar-le-Duc fuimos atacados
por la aviación alemana. Columnas de militares y de civiles convergían hacia la
ciudad. Bar-le-Duc ofrecía el mismo aspecto que nuestras ciudades españolas después
de los bombardeos…Al día siguiente, al amanecer, tuvimos que reemprender la
marcha, pues los alemanes seguían avanzando.”). Hacia Sainte-Menehould, Neufchâteau
(“Tras tres días y sus respectivas noche
de caminar sin descanso, nos detuvimos en las cercanías de Neufchâteau”), y
Épinal (“Pero los alemanes nos pisaban
los talones. Nos alcanzaron una primera vez en Épinal. Aprovechando que había caído
la noche y tomando campo a traviesa, conseguimos darles esquinazo”), para llegar
finalmente a Rambervilliers (“El 20 de junio llegamos a Rambervilliers en tal
estado de agotamiento que no nos teníamos en pie…Al día siguiente, el 21 de junio
la mayoría se sentía sin fuerzas para levantarse… ”). Allí fueron copados por
los nazis.
De la tercera fuente acotamos dos párrafos del primero
de los libros, referidos a Antonio García y a su amigo Lorenzo Rodríguez: “…se conocieron en 1940 cuando coincidieron en
la Compañía de Trabajadores Extranjero nº 32 que estaba asignada a construir
las defensas de la Línea Maginot. Su compañía fue capturada el 21 de junio de
1940 en Autrey (Meurthe-et-Moselle)...” Terminarían juntos en el Stalag XVII-A (Kaisersteinbruch). En
otro punto señala. “…Había sido in
ternado en Barcarès, enrolado en la 32ª Compagnie de Travailleurs Étrangers y
enviado a la Línea Maginot…”
(Fotografía perteneciente a Claude García,
esposa de Antonio García)
El señalado es el compañero de este el
madrileño Lorenzo Rodríguez. Tomada del libro citado de David Wingeate. ¿Alguno
de ellos será el gijonés Luis Caíñas?
De los testimonios podemos deducir que la CTE 32 se forma en
Barcarés, aunque no sabemos el momento (¿primavera de 1939?) y todo su
recorrido. Respecto al final de la misma incluso la fecha de detención de sus
componentes parece ser el 21 de junio de 1940, (García y Constante) y para Luis
Caíñas el atestado oficial (1958) apunta la fecha de 22 de junio; por lo que se
refiere al lugar aunque este apunta a un dudoso “Chevannier (?)” como lugar de detención
nos inclinamos por Cheneviéres villa al norte de Rambervillieres y no lejos de
Autrey, donde fue detenido García).
El fronstalag de internamiento
de todos ellos debió de ser el nº 140 de Belfort, con seguridad en el caso de
Constante y Caíñas (este con el numero 7290). Por lo que respecta al stalag a que fueron trasladados, ya en Alemania
mientras que los otros fueron trasladados a Kaisersteinbruch Caíñas lo fue a XI-B,
en Fallingbostel, donde entró el número de prisionero 87.688.
Situado en el norte de Hannover, estado de Baja
Sajonia, dicho stalag albergó un
importante número de españoles, de ellos más de una veintena de asturianos. De allí
partió, la que fue la mayor expedición de españoles, el 25 de enero de 1941, que
llegó al campo de Mauthausen, el día 27, a Caíñas se le asignaría el número
5856. Del total de 1506 deportados 1478 era españoles, de los que terminaría
asesinados el 77%. Península, 1979
Tan solo diez meses después, el 20 de octubre de 1941, fue
internado en Gusen, subcampo situado a cinco kilómetros, donde falleció el 31
de julio de 1942 a las 5,20 horas, según consta en la documentación del campo.
Biografía
elaborada por: José Luis Villaverde Amieva y Maribel Luna.
Investigación; Grupo Deportados Asturias
Colaboración imprescindible de la Familia
Caíñas López
Wingeate Pike,
David, Dos fotógrafos en Mauthausen, Antonio García y Francesc
Boix, A Coruña, Ediciones
del Viento, 2018.
Razola Manuel y
Constante Mariano, Los republicanos españoles en Mauthausen, Barcelona,
Ediciones Península, 1979.
Mínguez Anaya,
Adrián Blas, Campo de Gusen, el cementerio de los republicanos españoles,
Edición Memoria Viva, Monografías del Exilio Español (8), Madrid, 2010--
AROLSEN ARCHIVES, International Center
on Nazi Persecution:
https://collections.arolsen-archives.org/en/archive/1384655/?p=1&s=CAINAS&doc_id=1384656
BIBLIOTEQUE NATIONAL DE FRANCE:
(https://gallica.bnf.fr/ark:/12148/cb34458709m/date)
CENTRO DOCUMENTAL DE LA MEMORIA HISTÓRICA,
Salamanca (Ministerio de Cultura y Deporte)
SERVICE HISTORIQUE DE LA DEFENSE (Ministère
des Armées. France).
https://www.servicehistorique.sga.defense.gouv.fr/es/node/32591
Cartas del Exilio: (http://cartasdelexilio.free.fr/en_margen.html)
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