lunes, 22 de febrero de 2021

NICOLÁS ÁLVAREZ MORÁN, de Turón (Mieres)


          



     Turón es una pequeña parroquia de Mieres, una zona con mucha personalidad, con mucha identidad. Ruidoso protagonista de la Historia de España, este territorio ha visto todo tipo de episodios: de revoluciones a huelgas, pasando por su auge poblacional y su triste declive. Hoy es una zona deprimida, llena de esqueletos de hierro y de minas cerradas, que recuerdan un pasado industrial.

    En Turón nació Nicolás Álvarez Morán el seis de junio de 1920. Desconocemos si participó en la guerra civil, lo que sí sabemos es que en  1935 ya tenía la nacionalidad gala.

    Disponemos de una descripción física de Nicolás Álvarez. Así, sabemos que era delgado, de rostro alargado y ojos negros, de boca y nariz grande. Nicolás medía 171 centímetros, hablaba español y francés y era minero. Dato este último curioso, ya que había emigrado de una cuenca minera con destino a Francia para acabar ejerciendo en la peligrosa profesión.


         


    Aunque desconocemos su militancia política sí sabemos que se unió a la Resistencia francesa contra la invasión nazi, motivo por el cual fue detenido por la policía francesa acusado de terrorismo. Su detención fue el 24 de junio de 1944, coincidiendo con la fiesta patronal de su pueblo, de Mieres. El día de San Xuan comenzaba el descenso a los infiernos del joven turonés. Dos meses más tarde, en agosto de 1944, fue deportado a Buchenwald, campo que nos describió Xuan Santori en la biografía del, posiblemente, deportado más famoso de Asturias: Vicente García Riestra. Nicolás Álvarez fue desposeído de su nombre y pasó a ser un número, el 69196.

                          

    Buchenwald era un campo situado muy cerca de Weimar, que fue inaugurado en 1937. Entre sus prisioneros más famosos podemos destacar a Jorge Semprún. Los presos políticos llegaron a tener un protagonismo bastante singular en la historia del campo, gozando de jerarquía sobre el resto de prisioneros.  Ante el avance imparable del ejército de los Estados Unidos, los guardianes nazis pusieron pies en polvorosa. Muchos reos apoyaron y participaron en la liberación, ya que se habían conseguido armar ante la desbandada alemana. Nicolás Álvarez consiguió recuperar su nombre ya que salió vivo del infierno. Por desgracia falleció dos años más tarde, el 14 de noviembre de 1947. Una tuberculosis pulmonar bilateral puso fin a su vida, tan solo tenía 27 años.



Autor: Carlos Barrio
Documentación: Maribel Luna
Traducción documentos: Flor Menéndez

Investigación Grupo Deportados Asturias


Fuentes:

Arolsen Archives

SHD Caen/ Vincennes

Registro Civil Mieres


                                    

No hay comentarios:

Publicar un comentario

GRUPO DEPORTADOS ASTURIAS

                                                       Homenaje en la Xunta el día 3 de febrero de 2023 El principal objetivo del Grupo Depo...