jueves, 27 de mayo de 2021

Alfonso Alejandro Fernández Marcos, de Bebares (Tineo)

 


      
 Castillo de Hartheim

Autobuses de traslado desde Gusen a Hartheim


Alfonso Alejandro Fernández Marcos pertenecía a una familia de labradores de la pequeña aldea de Bebares (parroquia de Sta. María de la Barca), a la orilla del río Narcea, que hoy está bajo las aguas del pantano de La Barca (Calabazos), desde que sus escasas tierras de labor fueron anegadas en la década de los años 60, obligando a sus vecinos a una apresurada diáspora hacia otros lugares.

El día 8 de septiembre de 1912 nació Alfonso, del matrimonio formado por Alfonso Fernández Pertierra y Antonia Marcos Fernández, natural de Santianes de Tuña. Ya tenía dos hermanos: Lucila (13-12-1908), fallecida en San Adriano en 1959, viuda de Manuel Blanco, dejando dos hijos: Delfina y Manuel. Otro hermano fue Manuel (28-05-1910). Y una hermana, María Luisa (24-01-1914), fallecida en Tuña el 4 de febrero de 2005. 

Fue inspirado en el ideario republicano por otro oriundo de Tineo, don José Maldonado González (último presidente de la República Española en el exilio), quien en 1929  redacta, firma y publica el Manifiesto Republicano dirigido a los convecinos de Tineo. En él denunció la corrupción de la monarquía  y fue el fundamento del Centro Republicano de Tineo, del que sería presidente. El 31 de mayo de 1931 ganará las elecciones municipales el partido republicano, lo que le llevará a la Alcaldía de Tineo el 5 de junio de 1931. 

Alfonso fue soldado a los 21 años en el Regimiento de Carros de combate nº1 en Madrid, donde realizó el servicio militar desde agosto de 1933 hasta licenciarse en enero de 1935.

Tras el derrocamiento de la república emprende el éxodo desde Barcelona hacia Francia con 27 años. No conocemos si estuvo en algún campo de concentración francés, pero probablemente pertenecía  a una CTE que realizaba  tareas de construcción y fortificación para las fuerzas armadas francesas, cuando fue detenido durante la ocupación alemana  y encarcelado en el fronstalag 122 VI-F  de Chaumont, un centro de detención cercano al frente de guerra  en el departamento francés del Alto Marne.  


A partir de aquí comenzará para Alfonso un largo cautiverio por distintos campos de prisioneros alemanes. El 15 de enero de 1941 , con el número de prisionero 37430, ingresa en el VI–F de Bocholt, muy cerca de la frontera con Holanda. El 25 de enero entra  transferido al stalag VI-C de Bathom, cerca de la ciudad alemana de Münster y el 26 de febrero de 1941, fue subido a un tren de ganado y enviado al sur, al campo de Tréveris, conocido como Stalag XII-D Trier, que se hallaba al norte de la región de los Vosgos, cercana a la frontera con Luxemburgo.

El 31 de marzo de 1941, emprendió su último viaje, deportado junto con 356 prisioneros del campo , entre ellos muchos republicanos españoles. Cuatro días y tres noches, hacinado en un tren  que le llevó al campo de concentración nazi de  Mauthausen (Austria), llegando en la madrugada del 3 de abril de 1941. En el registro del campo, los SS le inscribieron como camarero y le asignaron el nº de prisionero 3963. Al  mes, el 8 de abril,  fue trasladado al subcampo de Gusen con nuevo número, el 11999.

Las condiciones inhumanas del campo de Gusen debieron ir deteriorando la salud de Alfonso. Esto provocó que fuera trasladado de nuevo con el objetivo de deshacerse de él de una vez por todas. Con la excusa de trasladar a los enfermos al KL Dachau para su curación en un "sanatorio" , desde el mes de agosto de 1941, muchos presos habían sido engañados y llevados al Castillo de Hartheim (Alkoven, Austria), donde se estaba experimentando con distintas formas de asesinato por gaseamiento, además de realizar experimentos médicos. En este castillo,  a  unos 17km de Mauthausen, sólo en el período que media entre los meses de mayo y agosto de 1941, los nazis exterminaron a casi 18.300 personas. De entre las muertes contabilizadas a lo largo de su existencia, unas 500 se realizaron sobre españoles.

El 15 de agosto de 1941, fue subido a uno de los siniestros autobuses grises de cristales tintados con destino a Hartheim. Con él iban en el mismo grupo el mierense  Ramiro Fernández León, el candasín Robustiano Fernández Rodríguez y el gijonés Manuel Fernández Medio.

Todos ellos aparecen en los registros del campo de concentración como fallecidos  en Gusen ,el 27 de setiembre de 1941. En realidad, figuran en un listado de la “Foundation pour la Memoire de la Deportation” como asesinados por gaseamiento en el Castillo de Hartheim. Alfonso acababa de cumplir 29 años .

Su muerte fue  comunicada a su esposa Isabel Díaz Coleto , con domicilio en Madrid, en la calle Fuencarral. La carta de aviso de deceso llegó en 1952 , por parte del Ministerio Francés de Antiguos Combatientes y Víctimas de Guerra.

 

Biografía  escrita  por  Begoña  Álvarez  Cienfuegos

Grupo Deportados Asturias.


Fuentes:

 - Archivos Arolsen

 - CDMH de Salamanca

 - Registro Civil de Tineo

 - Xenén González Ramírez.  Un vecino de Tineo, víctima del horror nazi en el campo de Hartheim (Austria) “. Artículo LNE  25/08/2019.

-  Banco de la Memoria. Generalitat de Cataluña

-  Investigación Grupo Deportados Asturias

sábado, 22 de mayo de 2021

Ángel Martínez Rogina, de Peñamellera Baja

 


“….asturiano nacido en el pueblo de Abándames, perteneciente al Concejo de Peñamellera Baja. Ángel Martínez nació el 1 de febrero de 1912, fruto del matrimonio entre José Martínez y Evangelina Rogina, creció pastoreando el ganado familiar y en 1932 perdió a su madre, a quien adoraba. Realizó el servicio militar en el Regimiento Flandes en Vitoria, sitio donde debió tener las primeras aproximaciones al ideario socialista. Participó en los hechos revolucionarios de octubre de 1934, por lo que tuvo que huir de su pueblo.

Durante la guerra civil luchó en el frente de Madrid y cayó prisionero pero consiguió evadirse y volver a su pueblo. Sin embargo, a principios de 1938 decidió cruzar la frontera y pasar a Francia, donde estuvo recluido en diversos campos de concentración para refugiados españoles.

Ya iniciada la guerra en Europa, se incorporó a las Fuerzas Francesas Combatientes (FFC) en junio de 1943 integrado en la red clandestina de evasión Marie Odile. En su calidad de agente P2 fue el encargado de misiones de 3ª clase por las cuales consiguió salvar a decenas de aviadores Aliados al ayudarles a cruzar la frontera. Finalmente resultó capturado el 11 de marzo de 1944 por miembros de la Gestapo en la localidad aquitana de Saint-Faust, en el departamento de los Pirineos Atlánticos. Fue confinado en la cárcel de Saint Albert, donde permaneció hasta el 15 de marzo, fecha en la que la policía alemana decidió su traslado a la prisión de Saint-Michel en Toulouse. Aquí permanece hasta el 14 de abril de 1944 para pasar luego al campo de tránsito de Compiégne. Allí permaneció hasta que el 21 de mayo de 1944 fue incorporado a un convoy con destino al campo de concentración alemán de Neuengamme (matrícula 31.233). El 14 de abril de 1945 y ante el avance Aliado los nazis decidieron la evacuación de parte de los prisioneros hacia el campo de concentración de Sandbostel, donde fue liberado por tropas británicas el 28 de abril de 1945. Fue repatriado a Francia el 11 de junio de 1945 gracias a la intervención favor del gobierno francés. 

Tras el fin de la guerra en Europa nuestro protagonista inició una nueva vida en la ciudad de Limendous, cerca de Pau y de la frontera española, junto a su esposa y sus tres hijos. Tuvo múltiples secuelas en su estado de salud a consecuencia del internamiento, en especial derivadas de la tuberculosis que padeció en los campos. Para su recuperación estuvo ingresado en sendos hospitales de Pau y Burdeos entre junio de 1945 y mayo de 1946. Pasados los años se le reconoció el grado de subteniente de las FFC gracias a sus servicios para la causa de la Francia libre, igualmente le fue concedido el título de deportado resistente en diciembre de 1951 con un periodo de internamiento comprendido entre el 11 de marzo y el 20 de mayo de 1944 y un periodo de deportación entre el 21 de mayo de 1944 y el 10 de junio de 1945.”



Investigación realizada por el historiador y escritor José Manuel Puente Fernández.

Extracto del libro "Cántabros en los campos nazis (1940-1945). Resistencia y deportación". 

Autor: José Manuel Puente Fernández 

Editorial Librucos. (Agosto 2018).

Fuentes consultadas y colaboraciones detalladas en el libro.

https://librucos.com/11_jose-manuel-puente-fernandez

https://librucos.com/general/82-cantabros-en-los-campos-de-exterminio-nazis-1940-1945.html

 

 


martes, 18 de mayo de 2021

Prisciliano García Gaitero, "El niño de Mieres"


P                     




Nació el 28 de julio de 1910 en el municipio de  Carbajal de Fuentes de León . Siendo  muy niño falleció su padre, Serafín García  González,  y  su madre Valentina Gaitero de la Iglesia (natural de Valdemora) emigra  con él a Mieres, donde contrajo nuevo matrimonio. Prisciliano cursó los estudios primarios en el colegio mierense de los Hermanos de la Salle y, aún adolescente, comenzó a trabajar como rampero en el Grupo Minero Mariana hasta su incorporación en 1931 al servicio militar en Marruecos. Regresó a la mina asturiana en diciembre de 1932, donde era conocido como ”el niño de Mieres” por sus cualidades cantoras. Con la crisis de 1934 trabaja en régimen de “terceras”, esto es, un día de cada tres. En estas fechas inicia su militancia en el Partido Comunista. Tras la sublevación militar franquista se alista en el ejército republicano , donde alcanza el grado de teniente en el Frente Norte. A la caída de éste en 1937 se refugia en el monte, pues en Mieres ya lo estaban buscando para arrestarlo y previsiblemente fusilarlo. Se enrola en un batallón de trabajo que realiza fortificaciones en Huesca para poder escapar de Asturias. Conseguirá pasar a Cataluña y en 1938, ante la irremediable derrota republicana, atraviesa los Pirineos.

Tras pasar por un campo de concentración francés, trabaja como jornalero en distintas granjas desde las que envía postales a la familia, en una de ellas expresa su intento frustrado de viajar a Méjico. El 21 de junio de 1940  es apresado por las tropas nazis en Voves y viaja durante tres días en un vagón de ganado en condiciones infrahumanas hasta el campo de prisioneros de guerra Stalag XB de Sandbostel, al noreste de la ciudad de Bremen.

Fue deportado al campo de concentración de Mauthausen el 28 de febrero de 1941, donde será registrado con el número de prisionero 3400. Sólo permanecerá un mes, pues consigue ir como voluntario al subcampo de  Gusen para acompañar a su amigo José Brull, que estaba herido e incapacitado para trabajar. Allí verá morir a su amigo y a otros compatriotas asturianos como los mierenses Luis Braña Álvarez y José Sánchez Llaneza . Él mismo estuvo a las puertas del crematorio con el número 11666, al haber contraído una tuberculosis ósea. El 8 de noviembre de 1942, considerado como no apto para producir por su precaria salud,  es trasladado al campo de concentración de Dachau, cerca de Munich. Su nuevo número de prisionero fue el 38857. Será gracias a la solidaridad de sus compatriotas españoles y  de los exbrigadistas internacionales, también presos en Dachau, que Prisciliano conseguirá sobrevivir hasta la liberación del campo por parte de las tropas estadounidenses ,el 29 de abril de 1945.

Sirva como ejemplo de la barbarie y crueldad nazi vivida por Prisciliano este testimonio, entre muchos otros,  de su estancia en Dachau:

”Era difícil anular la obsesión del hambre en el cerebro. En esta vida no hay nada más obsceno y más desvergonzado que el hambre. Es capaz de quitarle al hombre la honradez , la vergüenza y la dignidad. Hay que vivirla intensamente para saberlo bien. El hambre y la miseria ayudaban a la degradación del individuo y de la naturaleza humana”.

De regreso a Francia, Prisciliano consigue la protección de un matrimonio francés y de Mildred Fahrni, su otra “madrina de guerra”. Trabaja como dependiente en una mercería y de sastre confeccionando pantalones. Su enfermedad se agrava y es ingresado en el sanatorio de Brevannes, donde falleció el 30 de junio de 1949, a los 39 años.

Prisciliano dejó escrito su testimonio sobre los tres campos de concentración en los que estuvo en un diario, escrito en su mayor parte en el hospital. En él denuncia las atrocidades que los nazis cometían con los prisioneros. Su madre Valentina Gaitero  viaja a Francia al saber que su hijo se moría. No pudo llegar a tiempo de verlo con vida, pero trajo con ella - oculto entre las ropas- el cuadernillo que su hijo escribió mientras luchaba por agarrarse a la vida.

Como no murió dentro de los campos, la familia de Prisciliano ni siquiera pudo acogerse a la indemnización que la R.F de Alemania estableció para las víctimas de la persecución nazi.

Prisciliano García Gaitero solamente pudo vivir cuatro años desde su evacuación de Dachau, debido a las secuelas de salud tan graves que le causaron los maltratos de los años de deportación. En palabras que un compañero de cautiverio expresó en su entierro, “toda su vida había luchado por un ideal: la defensa de las libertades republicanas, tanto en España como en Francia”. Su tumba se encuentra en Fontenay-sous-Bois bajo una lápida con la inscripción “Mort pour la France”.

 

Biografía escrita por Begoña Álvarez Cienfuegos

Fuentes:

-Archivos Arolsen

-Archivos españoles PARES

-Banco de la Memoria Democrática

- Prisciliano García Gaitero “ Mi vida en los campos de la muerte nazis”. Edición de Jose Luis Gavilanes Laso. Edilesa 2005

-Jose Luis Gavilanes Laso "Prisciliano García Gaitero, in memoriam". LNC 18/08/2019.

- Investigación Grupo Deportados Asturias

 


 



miércoles, 12 de mayo de 2021

JOSÉ ANTONIO JARRÍN LÓPEZ, de Gijón

  

José Antonio Jarrín López, nació en Gijón el 31 de agosto de 1.903. Sus padres fueron Francisco y Eladia y tuvo cinco hermanos: Adolfo, Elvira, Sira, Pilar y Manuel. Se casó con Oliva Barro Ordieres. De su matrimonio nacieron tres hijos; Francisco y Adolfo(gemelos) y María Concepción (Luisina), los tres ya fallecidos. Adolfo y Luisina emigraron a Venezuela en 1956 y 1963. Sus tres nietos aún viven; Marisela, Ángel  y Adolfo.

Fue militante del Sindicato Metalúrgico y de la FAI, en su ciudad natal. El 21 de junio de 1937, el Boletín Oficial de la Provincia de Oviedo, dice de él: "José Jarrin, hijo de Antonio y Eladia, de profesión jornalero, pelo y cejas negras, ojos pardos y nariz regular, color sano, comparecerá dentro del término de 30 días, en el cuartel de Santocildes en el Regimiento Burgos, número 31 con guarnición en Astorga."

Participa en la guerra en el norte, y según el Diario Oficial del Ministerio de Defensa del 24 de marzo de 1938, se confirma su grado de Teniente con antigüedad del 14 de junio de 1937. 

Tras la guerra civil, y una vez en Francia, es  internado en el campo de refugiados de Les Alliers, cerca de la ciudad de Angulema, desde donde fue deportado en el “convoy de los 927”, a Mauthausen. Desde el 20 al 24 de agosto, el convoy vagó por media Europa, hasta llegar a su trágico destino. Fue el primer convoy de deportados civiles de Europa occidental y en él iban, veintiocho asturianos, de los cuales solo fueron liberados, tres de ellos.

José Antonio Jarrín López, tenía el número de matrícula 4156 y fue asesinado en Gusen, el día 10 de diciembre de 1941, (ese día ejecutaron a 62 españoles) y cremado, dos días después. En la versión oficial, dice que murió de infección renal.

Investigación y redacción:  Esther Martínez y Maribel Luna 
Grupo Deportados Asturias


  Fuentes:

-Archivos familiares (Adolfo Jarrín)

 -Boletín Oficial de la Defensa

-Boletín Oficial de la Provincia de Oviedo.

- Centro Documental de Memoria Histórica

 -ITS Arolsen

-http://www.bddm.org, www.navioanarquico.org


martes, 11 de mayo de 2021

AURELIO AQUILINO ACEBAL ÁLVAREZ, de Gijón

 


                                           


AURELIO AQUILINO ACEBAL ÁLVAREZ nació en Gijón el 18 de febrero de 1919, aunque en el asiento de inscripción figura el 4 de marzo. Hijo de Aquilino Acebal Díaz (Gijón 1883-1960) y María del Rosario Álvarez García (Castiello-Gijón 1899), que tenían su domicilio familiar en la calle Marqués de Casa Valdés 147 de la ciudad.

Fue el segundo de cinco hijos -cuatro varones y una mujer- del matrimonio: José, nacido en 1915; y Manuel- casado con María Felicidad Canal Rio-, Robustiano y Rosario.  El mayor José Acebal Álvarez murió a los 21 años, en combate defendiendo la República, cuando el batallón en que figuraba alistado se encontraba en la posición de la Trecha, en los alrededores de Oviedo, el 21 de febrero de 1937. 

                                                         José Acebal Álvarez

Su vida político-sindical transcurre dentro al anarquismo, que tanto desarrollo tuvo en la villa gijonesa. Con 18 años –el 14 marzo de 1937- ya forma parte de la Directiva del Centro Instructivo Republicano, como secretario. Por su afiliación sindical podemos seguir algunos de los trabajos que debió desempeñar, ya que estuvo vinculado al importante Sindicato Metalúrgico de la CNT, y también al Sindicato de la Construcción de la CNT, sección Albañiles (Carnet nº 944).

Suponemos que debió estar alistado en alguna unidad militar, y que finalizada la guerra en Asturias salió para Francia y de retorno a la zona republicana debió continuar como combatiente, ya que una referencia indirecta lo sitúa en la Batalla del Ebro. Nada sabemos de su devenir por los campos franceses, tras la retirada desde España en los meses iniciales de 1939, ni de su posible participación en alguna Compañía de Trabajadores (CTE).

Tras la desmovilización de las CTEs y la desbandada del ejército francés sí sabemos que recala en Angulema, en el campo de Les Alliers (Fontstalag 184), punto de partida el 20 de agosto de 1940, del célebre convoy de los 927, que los deportaría a Mauthausen, tras cuatro días de viaje, en lo que constituyó el primer transporte que desde Occidente deportó población civil hacia territorio del Reich.

Después de sufrir las infrahumanas condiciones del viaje llegaron a la estación de Mauthausen la mañana del día 24. Allí fue testigo de una de las escenas más dramáticas que vivieron los republicanos en su camino hacia la deportación: la separación de muchas familias. Sería uno de los 29 asturianos, varios jóvenes incluidos, entre los 377 varones que allí quedaron; las mujeres y los niños y niñas de menos de 14 años los recondujeron a España. A la llegada al Campo de Mauthausen –en la quinta remesa con españoles- se le inscribiría con el número de matrícula 3899, declarando como profesión la de camarero.

A los cinco meses de su llegada, el día 24 de enero de 1941, se le envía al Campo de Gusen, el principal de los campos anexos, que estaba a unos 4 kilómetros de Mauthausen, asignándosele el número 8973. Allí morirán el mayor número de españoles, unos 3.900, sobre todo en los meses del invierno de 1941-1942. Aurelio fue uno de ellos, falleció un año después: el 18 de enero de 1942, en el Bloque 32, aunque oficialmente se le registró como fallecido -dicho día- en Mauthausen, a las 18:20 horas.

La carta que notifica la defunción de Aurelio fue recibida por su familia el 10 de mayo de 1950, va dirigida a su “hermano” Robustiano Acebal, quien había sido señalado como “familiar cercano”, en un “piso próximo” al domicilio familiar de Gijón.  

 

Biografía elaborada por Begoña Menéndez Canal y Maribel Luna

Investigación Grupo Deportados Asturias

 

Fuentes:

 Familiares de Aurelio Acebal. 

-     Registro Civil de Gijón

-     Archivos Cruz Roja Internacional y Campo Gusen.

-   Registro del Ministerio Francés de los antiguos combatientes y víctimas de guerra con el   número 70020

-   Relación de los asturianos muertos en los campos de concentración de los campos de    concentración alemanes de Gusen y Mauthausen de la Fundación José Barreiro

-      Archives Arolsen

-      Archive Caen

-      CDMH

 

 


viernes, 7 de mayo de 2021

RAFAEL GONZÁLEZ COSTALES, de Gijón

 

                                                            Campo de Neuengamme

Hijo de Vicente y Dolores, Rafael González Costales nació en Gijón el 25 de julio de 1917 (o el 30 de agosto de 1917). Su madre de Gijón y su  padre de Parades ( Las Regueras).  Fueron cuatro hermanos, Rafael era el pequeño. 

Al iniciarse la guerra civil estaba a punto de cumplir 19 años, vivía en la calle Cabrales 102, y estaba inscrito en la bolsa de empleo de la CNT. En los meses siguientes, Rafael entró a trabajar como limpiador en La Industria, fábrica de vidrio por entonces casi centenaria fundada por Mariano Pola. Posiblemente Rafael se enroló en el Ejército de la República, sería evacuado por barco desde Gijón en octubre de 1937 y seguiría combatiendo hasta la derrota final. En febrero de 1939 pasó los Pirineos junto a casi medio millón de compatriotas.

Nada sabemos del exilio de Rafael González Costales hasta que lo encontramos, ya muy avanzada la guerra mundial, en Burdeos. Residía en el número 7 de la rue des Chartrons, en la misma orilla del Garona. A comienzos de febrero de 1944, Rafael fue detenido por la policía de Vichy y acusado de ”activité comuniste”. Entregado a los alemanes, posiblemente pasó por el Fort du Hâ, la antigua cárcel de Burdeos usada por los ocupantes nazis como prisión para opositores. Allí coincidió con el también gijonés Francisco Cristobal. Tras varios meses en ese penal lúgubre e insalubre, Rafael y Cristobal fueron transferidos al campo de Compiègne, al norte de París, antesala de la deportación al Reich para más de 45.000 personas durante la guerra.

El 21 de mayo de 1944, un convoy con 2004 hombres partió de Compiègne camino de Hamburgo. Apretujados en los vagones iban más de 1.600 franceses y casi 200 españoles, entre ellos los asturianos Francisco Cristóbal, José Rendueles, Evaristo Rebollar, Rafael González y Luis Valdés. A los tres días llegaron a Neuengamme, el principal campo de concentración del norte de Alemania. Con el número de preso 32071, Rafael González habría sido asignado a algún comando de trabajo hasta ser liberado posiblemente por el Ejército Rojo en los últimos días de la Segunda Guerra Mundial.

Tras la liberación, Rafael González Costales pasó por diversos campos de refugiados, hasta terminar en Austria. Allí conoció a Ana Maria Hochstein, con quien se casó en Bregenz en mayo de 1947. Dos años más tarde, Rafael regresa a España con su mujer. El matrimonio se instala en Valdepeñas y tiene varios hijos. En los años sesenta, Rafael reclamó una indemnización a la RFA como perseguido político del régimen nazi. En una de las comunicaciones con la administración alemana, Rafael solicitaba información sobre “mi amigo y compañero de sufrimiento” Francisco Cristóbal, quien por entonces vivía en Burdeos. Desconocemos si los dos gijoneses llegaron a tener de nuevo contacto y si, por carta o ante una botella de vino, revivieron su terrible experiencia como deportados.  

 Antonio Muñoz Sánchez

 Grupo Deportados Asturias


Fuentes:

Arolsen Archives

CDMH, Salamanca

Archivos Memorial del campo de concentración de Neuengamme

Jesús Peláez Suárez, de Cudillero

 



Jesús José Honesto Peláez Suárez, nació en Soto de Luiña, parroquia del concejo de Cudillero, el día 25  de noviembre de 1916 . Sus padres, Inocente Peláez y Adela América Suárez, eran  una familia de labradores de Soto. En la ficha que los nazis hicieron para registrarlo en Mauthausen, Jesús figura también como campesino de oficio. 

Fue miembro del Comité Provincial de Asturias del Partido Comunista, al que perteneció desde  los 19 años y  afiliado al sindicato UGT. Cuando comienza  la guerra, tras el levantamiento militar franquista, Jesús se convierte en  un joven miliciano  sin haber cumplido aún los 20 años, en setiembre de 1936. Luchó con el ejército republicano en los batallones  nº 4 de la CNT y en el nº 210 , y fue miembro del Socorro Rojo Internacional .

Con la victoria del ejército sublevado franquista pasó a Francia y durante la invasión alemana de la primavera de 1940 cayó capturado el día 20 de mayo de 1940, en Amiens. Fue encarcelado en el campo de prisioneros de guerra "Stalag XIII-A " de Hohenfels de Nuremberg, donde ingresó con el número de prisionero 65064. 

Será incluido en la lista de transporte el 7 de julio de 1940 con destino al Stalag VII-A de Moosburg , en Baviera. A este campo los prisioneros lo llamaban  el "campo de los perros", debido a que  los S.S patrullaban por el mismo con sus perros policía adiestrados y los hacían atacar a su orden allí en donde veían algunos grupos, prisioneros  que se intercambiaban objetos unos a otros, o bien, hombres que se buscaban peladuras de patatas o cualquier desecho para comer.

En Moosburg Jesús permaneció hasta principios de agosto, cuando fue deportado en un tren con vagones para  mercancías y ganado. El viaje duró 2 días y dos noches, en los que no les dieron ni de comer ni de beber. Jesús  Peláez Suárez atravesó los muros del letal campo de concentración  el 6 de agosto de 1940. Había llegado a Mauthausen en el primer convoy de republicanos españoles que fueron deportados desde un campo de prisioneros alemán, compuesto por 392 hombres. Los SS le asignaron el número de prisionero 3333A más de la mitad de los integrantes de este convoy se les arrebató la vida  en este averno de tortura y muerte.

Permaneció seis meses en el campo central, hasta que fue seleccionado por los SS para ser transferido el día 24 de enero de 1941 al  campo auxiliar de Gusen, conocido como el “Matadero de Mauthausen” por ser un campo de exterminio más rápido. Aquí le asignaron un nuevo número, el 9548. Jesús Peláez logró sobrevivir casi ocho meses en Gusen y falleció el día 16 de setiembre de 1941, según figura en la ficha del campo. Tenía solamente 24 años. 


Biografía escrita por Begoña Álvarez Cienfuegos

Fuentes:

- Registro civil

- Archivos Arolsen

- Archivo de Caen

- CDMH de Salamanca

- Banco de la Memoria Democrática

- Investigación Grupo Deportados Asturias

 

 


miércoles, 5 de mayo de 2021

Alberto Magdalena Forcelledo, de Ujo (Mieres)

 

                                               Campo de Concentración Le Vernet


Alberto Magdalena Forcelledo

Se conmemoró el pasado 11 de abril una efeméride histórica, se cumplían sesenta años del inicio del proceso contra Adolf Eichmann. El conocido como Arquitecto del Holocausto fue secuestrado por el Mosad en Argentina, donde vivía con identidad falsa. Trasladado a Israel, Eichmann fue ahorcado poco tiempo después. Parece ser que el paradero del criminal nazi no era ningún secreto para los servicios de espionaje de numerosos países del mundo occidental. El fiscal alemán que lo localizó, Fritz Bauer, no quiso poner en conocimiento de su país el lugar donde residía el siniestro criminal. La razón era el miedo que tenía a que su propio gobierno avisase a Eichmann de que estaban tras su pista, algo que facilitaría su huida.

Mucha gente cree que los nazis se dedicaron tan solo a perseguir judíos. Esto es simplemente falso. El auge de Hitler vino tras el triunfo de la Revolución Rusa. El comunismo había triunfado y el miedo a que se extendiese el virus rojo por otros países hizo posible que los grandes empresarios y las altas personalidades comenzasen a financiar al fascismo.

En marzo de 1933 se abrió el primer campo de concentración nazi, Dachau. Ubicado en Baviera, Dachau albergó, en un principio, a opositores políticos al régimen nazi. Así, los primeros prisioneros en desfilar por el campo fueron sindicalistas, socialdemócratas o comunistas. Con el tiempo también sirvió de prisión para judíos, testigos de Jehová, homosexuales o criminales habituales, que lucieron el conocido triángulo verde y que hicieron muchas veces de guardianes de los campos, a las órdenes de los SS. También pasaron por el siniestro recinto numerosos gitanos y mercheros, una etnia nómada que ha desaparecido de la larga lista de damnificados por el III Reich.

A Dachau fue deportado Alberto Magdalena Forcelledo. Nacido en Uxo-Ujo, Mieres, el seis de abril de 1905, Magdalena trabajaba en una explotación minera a cielo abierto en Tuilla, donde se había trasladado con su pareja, María García, y sus dos hijos: Lenin y Elena. Con el nombre del hijo, registrado como Elenin, se puede deducir la ideología política de nuestro protagonista. Afiliado al PCE y al sindicato UGT, Alberto participó en la Guerra de España, alistándose voluntario en el Ejército Republicano y formando parte del Batallón Gorki. De allí pasó al Vorochilof y, posteriormente, al Batallón Ladreda 224. Fue herido en combate, en septiembre de 1937 y se tuvo que ir, como tantas otras personas, tras la caída del Frente Norte, en octubre de ese año, a Cataluña. En mayo de 1938 fue declarado inútil total, la guerra le había cobrado la primera de las facturas que tuvo que pagar en su corta vida.

 Al primero de los campos nazis llegó en el último transporte hacia el infierno. Magdalena fue trasladado desde Vernet a Dachau en el conocido como “tren fantasma”, el último convoy que llevó prisioneros hacia los campos nazis. El recorrido, que duraba tres días, se alargó hasta los dos meses debido a los sabotajes, roturas de vías y bombardeos que sufrió el tren en el verano de 1944. Y es que la resistencia, que luchaba contra los nazis, intentó por todos los medios que no llegase a su destino. Como hemos dicho, Forcelledo fue deportado desde Vernet. Evelyn Mesquida nos cuenta esto: “La Vernet, situado en la región del Ariége, a ochenta kilómetros de la frontera franco-española, era un vasto terreno situado a dos kilómetros del pueblo del mismo nombre. El campo había sido creado durante la Primera Guerra Mundial y sirvió para internar a prisioneros alemanes. Abandonado desde muchos años atrás, el conjunto de la base reunía 19 grandes barracones en semirruinas. Calificado como campo disciplinario, allí fueron enviados los soldados españoles que los franceses declaraban peligrosos, entre ellos la casi totalidad de los anarquistas de la 26. División, entre los que se encontraban numerosos grupos de dinamiteros que más tarde destacarían en la resistencia francesa. Entre los 10200 internados, varios miles pertenecían a la Columna Durruti. Allí eran también enviados los contestatarios y los cabezas duras, además de muchos evadidos de los campos o de los entrados ilegalmente en Francia. Algunos de los hombres de La Nueve conocieron el campo. Pasaron allí muchos meses viviendo como todos el maltrato, el hambre, la enfermedad, el barro, el frío y la falta de higiene. Los supervivientes vieron morir en aquella miseria a muchos de sus compañeros.

Considerados como en Colliure, elementos peligrosos, los prisioneros de Le Vernet estaban especialmente vigilados por las fuerzas francesas, sometidos a régimen militar y totalmente aislados de la población, a la que se tenía prohibido, incluyendo a los niños, acercarse a menos de 100 metros de las alambradas, bajo amenaza de brutalidades y castigo para los internados.” No nos queremos imaginar cómo sería tras la ocupación alemana.

Alberto Magdalena Forcelledo, que fue marcado con el número 94059, no sobrevivió a los nazis. El diez de febrero de 1945 ingresaba en la enfermería, falleciendo tan solo un mes después de una neumonía a la edad de cuarenta años. En abril, Dachau fue liberado.

 

Biografía elaborada  por Carlos Barrio y Maribel Luna

-Investigación Grupo Deportados Asturias

 

Fuentes:

Registro Civil de Mieres

Prensa Histórica MCU

BOPO

Arolsen Archives

CDMH

Luis Miguel Cuervo

GRUPO DEPORTADOS ASTURIAS

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